domingo, 16 de febrero de 2014

Mándame un WhatsApp



De las cartas de amor a...



De las conversaciones fluídas a...


Y de cualquier cosa a...



Son muchos los emoticonos que podemos encontrar en la aplicación favorita de mensajería instantánea de nuestro tiempo. Como ya sabemos la relevancia de WhatsApp en nuestras vidas cada día es mayor, no sólo en los nativos digitales sino también en el resto de públicos.

Ya no solo mantenemos relaciones a distancia vía mensajes, sino que utilizamos imágenes para simplificar la información. ¿Pero qué pasa? Realmente no conocemos el significado de muchos de los emoticonos que los japoneses insertaron en Emoji (serie de emoticonos instalados en WhatsApp). Muchos de ellos están asociados a la cultura del país y no tienen coherencia con el resto de los países. Por ejemplo:


Si no sabemos qué es lo que estamos diciendo, ¿cómo vamos a establecer una buena comunicación con los demás? Esto puede relacionarse con la falta de expresividad que tienen los mensajes en sí vía WhatsApp. No es lo mismo hablar con un amigo cara a cara que hacerlo con mensajes ya que pueden haber malentendidos debido a la puntuación y la ironía. Son muchos los estudios acerca de los malentendidos de esta aplicación y las consecuencias en las relaciones que tiene la misma.

Al igual que la Teoría de las Cuerdas Emocionales, esta aplicación y sus características han acabado con muchas relaciones. Según un estudio en 2013, 28 millones de parejas han roto a causa del DobleCheck de WhatsApp sin dejar de lado el problema de la hora de conexión.


El cambio de la naturaleza de las relaciones humanas ha provocado muchos inconvenientes pero también unas cuantas ventajas. En muchas ocasiones, las conversaciones en Whatsapp son la clave de muchas relaciones a distancia. Pero esta necesidad que se crea al utilizarlo para estos fines puede ser al final una sentencia para la relación. Los especialistas recomiendan a los adictos de Whatsapp una desintoxicación durante unos meses para volver a utilizarlo de manera correcta o bien establecer unas horas para la utilización de esta herramienta comunicativa. Michel Fiore ha estudiado este tema y declara que los hombres a la hora de enviar un whatsapp no se toman tantas molestias que las mujeres y son mucho más directos que ellas. En el caso de las mujeres se han estudiado tres tipos de mensajes que, usados de manera combinada, son capaces de seducir a cualquier hombre heterosexual: 
  1. La mujer, para picar la curiosidad y hacerse la interesante ante la posible conquista, tiene que finalizar su mensaje con puntos suspensivos.
  2. Ha de establecer al susodicho como alguien poderoso y protector. (Esto funciona también en la vida real).
  3. Debe invocar a la «imaginación». «Imaginar», asegura Fiore, es el verbo más poderoso en el mundo de la atracción.



Eso sí, esta combinación no dará su fruto si uno de los dos comete una falta de ortografía. La web Popsugar sometió a sus lectores a la encuesta: «¿Provoca la mala ortografía un bajón de la libido?». El 90 por ciento respondió afirmativamente. El "mundo WhatsApp" conlleva sus propias reglas no escritas sobre la utilización de la puntuación y los símbolos. Algunos lingüistas estudian la posibilidad de la inserción de un símbolo para identificar la ironía de los mensajes. Una duda existencial para los usuarios de esta aplicación que continuamente se ven estudiando el sentido de los mensajes recibidos en su móvil. 



Los medios de comunicación han evolucionado, pero... ¿Esta evolución habrá causado un retroceso en las relaciones actuales? Parejas que hablan constantemente con mensajes cuando no están juntos y cuando lo están, los mensajes son para otras personas que no están con ellos nos hace plantearnos esta cuestión. Lo único que está claro es la necesidad por parte de la población de una rehabilitación de WhatsApp.

  

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